El rey del alcázar de Sevilla
es un gato gordo.
Se pasea majestuosamente
entre sillas y mesas
de la cafetería de piedra
esquivando su barriga
arboles
cuyas ramas rozan
el suelo,buscando
alfin y al cavo
sus perdidas raíces
prendidas a los cimientos
de la historia..
No acepta prenda
en precio a su presencia
Y no firma pactos
mas allá del primer acto.
Pospone su marcha tres caricias
deseadas y una robada
(Como cualquiera)
Y deja paso a gorriones
temerosos aguardando espectantes
su momento de gloria.


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